El lugar

 Lo que se ve al fondo es Orduña, delante está el nacedero del Nervión, el salto de Delika. 

La pequeña ciudad de Orduña cuenta con una buena estación de tren situada muy cerca de nuestro albergue, es muy turística porque cuenta con una zona de montes que los nativos apreciamos especialmente, así que está llena de bares, restaurantes y tascas realmente aconsejables.

Orduña o Urduña es la única ciudad de Bizkaia, ya que Bilbao ostenta el título de villa. Tiene muy pocos habitantes y es un lugar tranquilo y acogedor. Es bonita y antigua y merece la pena recorrer sus calles para ver los antiguos edificios que conforman su casco antiguo. 

Orduña está a 40 km de Bilbao y a 40 km de Vitoria. 

Viniendo de Vitoria-Gasteiz hay que bajar el puerto de la Barrerilla y disfrutar de las impresionantes vistas de todo el valle. 

Si os gusta la montaña y de la naturaleza recomendaríamos la subida al nacedero del Nervión, el salto del Delica, que se encuentra en los alrededores del monte Santiago, subiendo el puerto de Orduña, es un paseo precioso, no demasiado duro, y como recompensa puede verse la espectacular cascada desde un mirador. Otra de las recomendaciones para visitar serían las iglesias y ermitas, ya que Orduña cuenta con varias que merece la pena visitar, entre ellas "El santuario de la Antigua" en la cual pueden encontrarse jardines llenos de paz y tranquilidad. 

El edificio más impresionante es la antigua aduana (actualmente reconvertido en hotel-balneario) donde antigüamente pagaban los impuestos todos los mercaderes que venían a Orduña a vender sus productos.

Ésta es la entrada al hotel-balneario donde se hará la Cena de Gala.

La Mereth Aderthad se desarrollará en dos ubicaciones, la principal, donde se encuentra el alojamiento, la comida y las salas para las actividades es el albergue del Colegio de Nuestra Señora de la Antigua de Orduña. La tradicional Cena de Gala tendrá lugar en el el Hotel Balneario Orduña Plaza, de 4 estrellas, que está realmente cerca del colegio. (En la imagen en la que se ve una vista áerea de Orduña, la segunda, puede verse la distancia, el colegio es el edificio de fachada plateresca gris y el hotel balneario es el blanco que está a su derecha, con columnas en la planta baja, ocupando todo el lateral derecho de la plaza)

Colegio de Nuestra Señora de la Antigua de Orduña.

Se trata de un albergue con 211 plazas repartidas en unas 50 habitaciones de distintas capacidades con baños compartidos.
Tendremos en exclusividad el sitio para nosotros, y es un sitio maravilloso: cuenta un comedor realmente bonito, con jardines y patios, cubiertos y descubiertos, con un jardín infantil con columpios y un jardín botánico, con un gran teatro funcional y altamente equipado, con todas las aulas y salas que podamos necesitar, y una cocina para nuestro uso en la que ya nos imaginamos preparando chocolate para todos por las tardes, y cuenta incluso con un Agujero Hobbit ya montado con televisión, piscina de bolas y colchonetas.
La mayor parte de las habitaciones que ofrece el Colegio de Nuestra Señora de la Antigua son para seis personas, pero hay también habitaciones de 5, 6, 12 y 16 plazas, así que teniendo en cuenta que tendremos el lugar en exclusividad y cuenta con plazas para 211 personas, podremos jugar con el acondicionamiento de los asistentes dentro de las mismas.
Todas las habitaciones están en el mismo edificio y existe un ascensor para acceder a todas las habitaciones y salas del recinto, de modo que estaremos siempre a cubierto y con buena calefacción.
Salvo el comedor, con cabida para 230 personas, al que únicamente podrá accederse en el horario de las comidas, el resto de salas permanecerá a nuestra disposición; y contamos, además, con otra pequeña cocina en la que podremos hacer segundos desayunos, meriendas, vino caliente, calentamiento de biberones, así como cualquier taller que requiera de equipamiento de cocina que sea propuesto por parte de los socios.
Hay numerosas salas y aulas que estarán totalmente a nuestra disposición para talleres, reuniones improvisadas, charlas, conferencias, y imprescindible lectura de cuentos.
Además, hay varios jardines preciosos, uno botánico de casi 300 años, y otro infantil con unos columpios muy nuevos en el que pueden jugar hasta 10 niños sin pegarse, y dos frontones protegidos de la lluvia para talleres de baile, de arquería, rondas nocturnas, y otras actividades programadas oficialmente o no que requieran de espacios en el exterior, algo irrenunciable teniendo en cuenta que estaremos en octubre en el País Vasco.

El comedor, un edificio con más de 300 años. (Sí, tranquilos, podremos usar el púlpito).

Uno de los preciosos jardines.

Y otro con una fuente